ABRIGOS
Buenos Aires no tiene inviernos largos. Tiene inviernos indecisos. Por eso el abrigo EB no está pensado para sobrevivir el frío, sino para que el frío no te cambie el paso. Estructura que abriga sin que el frío te robe la forma. Y mucho menos la actitud.
Cada abrigo se construye desde el peso del material y la caída que ese peso genera en el cuerpo en movimiento. Estructura sin exceso. Protección sin rigidez.
Piezas pensadas para moverse con naturalidad, precisas en su construcción y contemporáneas en su manera de habitar el día y la noche.